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Juan Rodríguez sugiere que las obras con dinero de Southern deben ser aprobadas en la Mesa de Diálogo

Luego de que los alcaldes de Mariscal Nieto y Torata pidieran a los representantes de la Sociedad Civil, reconsiderar la propuesta de solicitar a Southern un adelanto de dinero para ejecutar obras, el Prof. Juan Rodríguez Linares, presidente de la Junta de Usuarios de Riego Moquegua, señaló que la mejor manera de sacar adelante la Mesa de Dialogo es trabajar de forma unida.

Manifestó que podría ser posible un adelanto de dinero, siempre y cuando sea socializado con la población y el pleno de la Mesa de Dialogo apruebe las obras que se ejecutarán.

El dirigente resaltó la importancia de que el dinero deba invertirse en obras de gran envergadura que beneficie a las 3 provincias y generen puestos de trabajo.

2 comments

  1. ORLANDO ARCE CHIPANA

    ESTE SEÑOR RODRIGUEZ, TIENE CARA DE PEDIR UNION, CUANDO ES EL PRIMER COMODIN DE MOQUEGUA, SOLO VE SU INTRERES Y SEGUIR LUCRANDO DE TERRENOS, CON JAMOCHO SU ENEMIGO, JEFE, AMIGO, COMPLICE, ENGAÑO AL PUEBLO Y AHORA PIDE UNION, POR PERSONAS COMO EL, EL PUEBLO FRACASA EN SUS LUCHAS, PERO GANAN LOS HIPOCRITAS Y COMECHADOS COMO JUAN RODRIGUEZ, ESTE SEÑOR NO DEBERIA PARTICIPAR EN NADA EN MOQUEGUA.

  2. Invadidos por la delincuencia
    Estaba recordando en mi dormitorio sobre el radio teatro de Orson Welles ”La guerra de los mundos” transmitida por la emisora CBS de Nueva Jersey en 1938, en el que se daba cuenta de una invasión marciana, lo que provocó una serie de suicidios, congestión del tránsito y zozobra en la población, por la veracidad en que se transmitía este drama. Acto seguido, también recordé las invasiones, española sobre Perú y América, la de los ingleses en el África y la de los portugueses en el Brasil y otras partes.
    Pero luego dije, hoy no hay invasiones militares ni empresas conquistadoras como antaño, hoy las invasiones de los países son: las que hacen el terrorismo, el narcotráfico, la delincuencia común, estas lacras azotan los países y ciudades, tal como ocurre en el Perú.
    Hablando de mi querido Perú quiero manifestarles que en los ochentas, Lima y todas las ciudades del país estaban plagadas de violencia senderista y tupamarista. Vivir en Lima, Huamanga, Huancayo, Huancavelica, Cusco, Puno, era un caos, porque en esta urbes o en zonas rurales en cualquier momento explotaba una bomba, o volaba por los aires un coche bomba, dinamitaban un cine, un teatro, o las casas de un político, dirigente de la CGT, alcalde o gobernador, empresario. Hoy creo que este tipo de violencia se ha superado. Ahora hay otro tipo de violencia tan igual o más grave que la época del terrorismo.
    Hay asaltos, secuestros, extorsiones, chantajes, asesinatos, sicariato y todas las invenciones de la delincuencia corregida, aumentada y modernizada. A esto no lo para nadie.
    Hoy, vivo un vía crucis como ciudadano indefenso y pacífico. A veces viajo por el Perú, y he comprobado que en ninguna parte hay paz y seguridad. Cierta vez estuve degustando un pollito a la brasa en una ciudad del norte chico mejor dicho en el lugar llamado “Capital de la agricultura: Huaral”. específicamente en la esquina de la plaza de armas, un lugar bien iluminado, vistoso; y de pronto en lo mejor del saboreo de mi pollito con papas se produjo una balacera; las balas rozaron mi contextura, atiné a reclinarme y me salve de morir, era seguramente un ajuste de cuentas o una petición cumplida por un sicario de moto sin placa y bien provisto de modernas armas.
    Desde esa vez, le tengo una aversión al pollo a la brasa y me causa terror entrar a una pollería. Prefiero comprar y comer en mi casa.
    En otra ocasión paseaba por la ciudad del Trujillo y me entraron las ganas de ver lo que sucedía en el mundo, de inmediato ingresé a una cabina de internet ubicada en una céntrica calle,-dije aquí estoy seguro-, visité la páginas web de la BBC Mundo, luego, The New York Times en español, La República, Correo de Arequipa y Moquegua, respectivamente, El Mecurio de Chile y de pronto se oyen disparos – se estaba produciendo un asalto más, (a plena luz del día) a una cabina de Internet. Dije: Ya nadie está a salvo, no hay paz ni en las cabinas de Internet.
    En ese momento se me ocurrió una idea, que, para estar seguro, dije mejor es no salir los sábados ni domingos de casa, hay que pasarla con los hijos y la familia. Y así transcurrieron dos semanas, pero a la tercera tocaron violentamente mi puerta – esto ocurrió en Lima – , y como la puerta era metálica generaron un inmenso ruido – ingresaron a la casa violentamente los facinerosos y arrasaron con mi único televisor HD que tenía, y otras cosas como Pc, Laptop, todo fruto de varios meses de trabajo. Y lo peor de todo, es la zozobra que en esos momentos trágicos vivieron mis menores hijos, aún niños – yo creo que se traumaron- . Luego de haber pasado esta odisea, el menor de mis hijos me dijo: papá vámonos de este país. Otra de mis niñas de 11 años me dijo., papá, a Kuczynski no le roban, -le respondí, a él no, porque tiene una férrea seguridad- la niña asintió “Ay papi, yo quisiera tener la seguridad del presidente”. , Mi mamá anciana ya de 80 años opinó y qué hace el ministro Basombrío para frenar esta ola criminal. Un tanto absorto por las preguntas les respondí- Nada, en el Perú pasa de todo, nos roban, matan, secuestran, extorsionan, torturan y no hay justicia para los ciudadanos.
    En este clima de violencia hay que vivir – a salto de mata- , -Ahora, todos tenemos miedo a usar nuestro celular y contestar una llamada en la calle o igual si uno tiene la mala suerte de cruzarte con un desalmado – hasta nos puede desvestir o matar con tal que consiga su mal deseo.
    La delincuencia esta en cada esquina de las ciudades, ya nadie está seguro, si tomamos un taxi o colectivo, bus no sabemos si vamos a llegar a nuestro destino, lo propio ocurre si tomamos un bus que recorre largas distancias como (El chino), o cualquier coaster de las rutas Chosica a Lima, San Juan de Lurigancho -Lima, Puente de Piedra- Los Olivos, o El Rímac, San Juan de Miraflores, La Tablada o Villa El Salvador…en todas partes están los delincuentes, ahora aminoraron sus edades – entre de 12 y 18 años… que matan a sueldo y sin piedad.

    Yo me pregunto en qué momento se arruinó el Perú, pero también repregunto hasta cuándo estaremos arruinados con esta inseguridad ciudadana.
    Mi deseo o anhelo ilógico es pensar que alguna vez tengamos en el Perú la política contra el crimen que aplica La república China o la de Filipinas (Rodrigo Duterte) y se acabe de una vez por todas con todos los delincuentes-narcos, vendedores de estupefacientes, informantes de los bancos y cómplices de las cajas de ahorro, corruptos, violadores, secuestradores, escaperos, con las cárceles de lujo, con la mitad de los ministerios, sobre todo con la plaga de ratas del ministerio del saber robar, con los jueces que liberan bandas y con los abogados y jueces que defienden a delincuentes, con aquellos que depositan la plata del Estado en cuentas de Suiza, islas Caimán, Nassau-Bahamas o con aquellos que levantan el país entero y juegan con la pobreza del Perú, o con quienes reciben las coimas de Odebrecht, con las compañías de servicio telefónico que tienen enquistados en su oficinas cómplices de las liberaciones de los celulares robados y con las mafias que compran y venden celulares ajenos.

    Al diablo con La Corte de San José (modifiquemos la Constitución) para que haya seguridad y derechos humanos para los ciudadanos pacíficos. Algo más de nuestro querido Perú, las autoridades o el Estado – a veces responden asertivamente a la opinión de las encuestas – yo creo que si hacen un sondeo a la ciudadanía o en otro caso un plebiscito sobre la aplicación de la pena de muerte a delincuentes. – creo yo, que el 100 por cien lo van a aprobar.
    En suma el país ha sido conquistado, invadido y colonizado por las empresas delincuenciales.
    Finalmente, planteo esta inquietud ¿Cuándo volverá ese día en que tranquilamente podamos tomar un gaseosa en frente de nuestras casas, comer tranquilos en un restaurant y pasear por la ciudad sin ningún tipo de temores?
    Angel L. Cayetano López
    Correo electrónico: riotamb@gmail.com